Mérida, 24 de octubre de 2008. Brins(pedacitos o trocitos, en catalán) se anunciaba como un espectáculo dedanza para niños. Y realmente lo es, sin embargo, es apto para todopúblico; estoy segura que los adultos lo disfrutamos igual. Yo fui condos niñas pequeñas y, al final, el intercambio de impresiones fue muyemocionante. Hay quetomar en cuenta, de cualquier manera, que Vania Duran, directora de laCompañía Tumàkat y de esta obra, realizó el montaje para motivar entreel público infantil el acercamiento a la danza contemporánea de manerafácil y divertida. Según ella, los niños carecen de espectáculos dedanza especialmente creados para ellos. Y es así.
Yo diría que Brins funcionacomo un acercamiento a la danza para cualquier persona, y es, antetodo, una demostración de trabajo hecho por profesionales.
Desde luego, Vania Duran también reconoce que “cualquiera puedeapreciar y acercarse a la danza, aunque es verdad que cuanto másexperiencia se tenga se cuenta con más recursos para poder apreciarla yaún así existen obras de danza que a pesar de la experiencia sondifíciles de apreciar.
En el caso de Brins, explica, su sencillez y la diversidad de recursos que emplea(imaginación, música, humor, colores, teatro, luces y sombras, etc.),permite que el público se pueda identificar con las situaciones yemociones por las que pasan los personajes”.
La función de estreno en Mérida fue el 19 de octubre en el Teatro Daniel Ayala, especialmente ruidoso antes de la tercera llamada; barullo que puede interpretarse como síntoma de las altas expectativas de los asistentes. Eso se notaba.
Cuando se apagan las luces, hay cuchicheos expectantes, y, finalmente, aparecen en escena los bailarines Fanny Ortiz (becaria del FOECAY 2008/2009), Yebel Gallegos, Manuel Fajardo y Erin Lane, con coloridos y alegres vestuarios. Con sólo cajas de cartón crean una pared y nos maravillan con su habilidad. También nos hacen reír, y es sólo el principio. A lo largo del espectáculo, de una hora, se muestran todas las posibilidades de la danza con los más variados temas y ritmos.
Vania Duran, directora y productora, no subestima la capacidad de los niños para entender las ideas que se presentan. En esta obra están comprendidos temas diversos, empezando por un llamado a despertar la imaginación hasta el problema del artista y la creación de su obra. Tal vez la producción es juguetona y divertida, pero nunca baja la calidad ni la profundidad de las interpretaciones, coreografía original de Claudia G. Moreso.
En entrevista posterior, Vania explicó a unasletras: “Brins es una obra que recoge escenas de otras coreografías de la compañía catalana Nats Nens; en esta obra la idea es recuperar aquellas ideas y escenas que mejor funcionaron con el público, no por hacer una simple repetición, sino con el espíritu lúdico de buscarles nuevas posibilidades y experimentar con ellas.
"Las cuatro obras que dieron lugar a Brins son Cajas (1998), Siete (2000) Un viaje a través de las artes (a ésta pertenecen las escenas del escultor y sus traviesos monumentos), Tubos (2002) y Fisi-K (2004)”.
Los bailarines usan frascos para “guardar sonidos” que convierten en música, tubos de plástico que crean un armónico ritmo al contacto con su cuerpo, cajas de cartón, un libro, y todo tipo de utilería.
De forma mágica, se recrea el fondo del mar por medio de medusas que brillan en la oscuridad, y también presenciamos una demostración de nado sincronizado en una imaginativa piscina olímpica, ahí mismo, en el escenario del "Daniel Ayala".
Vania Duran llegó a realizar este montaje con la colaboración de Claudia Cardona, bailarina de la compañía Nats Nens, el verano pasado, durante 9 días intensivos de trabajo.
Durante los meses de agosto y septiembre del 2008 Brins fue parte del programa itinerarte organizado por el Departamento de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, y se presentó en seis comisarías. Sin embargo, el domingo pasado fue la primera vez que accedió a un espacio formal, y lo hizo con mucho éxito. Por último, en escena, un juego de luces y sombras. Detrás de una tela, sólo vemos la silueta de la danza y los colores de algunos objetos geométricos, básicamente. Niños y adultos observamos extasiados. De repente, los bailarines se despiden.
Brins es la primera producción de Tumàkat, compañía creada en 2007, y resulta interesante que hayan decidido acercarse a los niños desde el principio, un público que suele recibir espectáculos poco originales. Además, es de esperarse que con este encuentro al menos algunos pequeños hayan descubierto que hay más de una manera de convertirse en bailarines.
Aparte de otros montajes coreográficos, Tumàkat planea crear un centro de danza propio para ensayar las obras de la compañía, espacio que a la vez estará abierto a las personas interesadas en la danza, pues aquí se ofrecerán cursos y talleres tanto para profesionales como a la comunidad en general y, claro, incluyendo a niños y niñas.
También contará con un programa de residencias artísticas, éste con el objetivo de invitar a coreógrafos y bailarines para que trabajen en montajes de obras para la compañía y que, además, ofrezcan talleres y cursos abiertos a la comunidad.
La sede de Tumàkat está en la etapa previa a su construcción, y se encuentra en la Calle 51 # 475 en el Centro. El proyecto arquitectónico está listo y se espera inaugurarlo en el verano del 2009, lo cual por supuesto, será un gran logro para la Compañía Tumàkat y para el medio de la danza en Yucatán.
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