|
You need the Flash Player version 9.0.0.0 or higher and a JavaScript enabled browser to view this site
| "Cuando abrí la boca se me escapó el alma": Alonzo Maza |
| Ufosoníricos se inaugura el jueves 24 a las 9:00 PM en La Luz |
| Marco Aurelio Díaz Güemez |
¿Penetrará el hombre algún día el misterio de las cosas ocultas? «El velo se descorre ante él a medida que se purifica; pero para comprender ciertas cosas le son menester facultades que no posee aún».
Allan Kardec
Hace cinco años, en el otoño de 2002, un grupo de jóvenes artistas visuales de Mérida decidieron salir del anonimato mediante la conformación de lo que ellos mismos llamaron clicka (pandilla). Justo ahí, estaba Alonso Maza aportando algo más que su fugaz experiencia como pandillero.Lo primero que decidió aquella clicka es que su movimiento no tendría nombre de vanguardia o de crítica a la sociedad y el sistema. Soñaron entonces con una mujer yucateca, nacida a mitad de siglo, transterrada, exitosa, provocativa en el mundo del arte contemporáneo, exenta además de cualquier sentido maternal. Así nació Deisy Loría y lo tomaron como nombre de su pandilla.Luego, en vez de publicar un manifiesto, imaginaron su sistema teórico y también su vida. Empezaron a creer que para que la maestra Loría fuese tan sabia y experimentada, debía recurrir a medios no racionales para adquirir tanto conocimiento. Debía pues ser una seguidora del espiritismo, ya que de otra manera no hubiese accedido, como Madame Blavatsky a los “registros akásicos” , a conocer directamente a los grandes maestros del arte, desde Cimabue hasta Picasso.Por eso, una de sus primeras grandes frases, según sus jóvenes seguidores, fue “el arte es un enigma y no se ve más que en estado de trance”. Pero como el mundo cambia y las cosas mutan con el tiempo, pensaron que la maestra Loría fue enriqueciendo esta visión espírita con otros medios similares, como el mesmerismo o doctrina del magnetismo animal, la lectura de las cartas y el café, la clarividencia y hasta el vudú. En cierto momento, pensaron, debió haber dudado un poco de sus propias creencias, y trató de entender cómo el arte podía manifestarse en la realidad. Y lo descubrió cuando compró su cámara de video, la dirigió hacia el cielo y le pareció ver y grabar un objeto volador no identificado, un ovni, un UFO en inglés. Entusiasmada, aseguró que “en la realidad es imposible definir en qué momento un objeto es arte, por eso, mientras no se pueda definir, toda presunta obra de arte es un objeto volador no identificado, un Ufo”. Así nació el Ufo Art en la imaginación de aquellos jóvenes intentando sintetizar la aportación teórica de su amada y soñada maestra. Pero a la hora de la praxis, de la presentación de sus eventos y exposiciones, la clicka explotó más la personalidad estrambótica de Deisy Loría, porque el público así lo pidió, en vez de sus intensos postulados artísticos. A excepción, claro está, de Alonso Maza.Desde entonces, Alonso ha labrado y expandido por su propia cuenta el maravilloso sintagma del Ufo Art. Al igual que la maestra Loría, asume también de que el arte tiene una complejidad enigmática que es difícil de aprehender en la vigilia. Igualmente, cree que en el mundo contemporáneo hay pocas oportunidades de ser enteramente libre; el estar despierto no garantiza que lo que estamos viviendo en verdad sea lo real. Ha de haber otro mundo donde podamos interpretar esa realidad que él mismo llama “el remolino de color brillante que aparenta volvernos libres”.Ese otro mundo se encuentra en el ensueño, que es lo más cercano que está al “estado de trance”, tradicionalmente utilizado por sacerdotes chamánicos que intentan encontrar a sus dioses y a sus abuelos para conversar con ellos. Pero para interpretar ese mundo es necesario tener las facultades de médium, como los que tuvo Deisy Loría en sus sesiones espiritistas. Alonso, por otra parte, sostiene que cuando alguien alcanza el equilibrio, el “centro”, puede ver claramente como existen a su alrededor cuatro influencias, dos externas y dos internas. Las internas son los miedos y los sueños; y las externas, las adulaciones y las represiones.Y en ese balance y discordia a la vez, se generan ecuaciones y fórmulas que sólo como médium se puede percibir y de ahí, crear. De tal modo, en Alonso Maza un evento Ufo no significa un objeto volando de aquí para allá, sino la “realización de algo mediante factores diversos que siempre tuvieron una conexión previa”. Y él, como artista, hace lo posible para su manifestación física.Así que prácticamente toda la obra de Alonso se concibe en el último sueño que tiene antes de despertar (esa etapa que los psicólogos llaman Sueño MOR). Ya despierto, acude a su cuaderno de notas y repasa lo que como “médium abducido” acaba de vivir. Así, a lo largo de estos cinco años, se ha convertido en su propio factótum de íconos e imágenes que el Ufo Art le ha revelado.De tal modo, asume que cada una de sus pinturas son una fórmula y una combinación de ese bagaje de signos oníricos. Lo curioso es que estos trabajos, tan extraordinarios y metafísicos, hayan sido elaborados con materiales tan propios de la inventiva industrial como el acrílico y los plumones. De ahí el carácter tan “plástico”, en el sentido del material, de sus obras.En sí, las pinturas de Alonso no son abstractas; tampoco figurativas. Son sueños y como tal hay que pensar cuando estemos enfrente de una de ellas. Él, por supuesto, tiene muy bien catalogado qué significa cada una de los asombrosos personajes que pueblan sus cuadros. Por ejemplo, una Mujer rosa de sombrero de copa es la manifestación del “destino infinito”; y un Ojo en la palma de la mano, la “conciencia del destino inmediato”.Sin embargo, la propia obra en general nos ofrece la libertad de interpretación de las historias contadas en cada cuadro. Y más que interpretación, soñarlas, abducirlas por igual. Porque lo primero que siempre veremos en el trabajo de Alonso es una intensa sensualidad tanto en sus formas como en sus colores. Después, personajes ensimismados, a veces enclaustrados, y muchas veces atrapados, condenados por una oculta inexorabilidad.Y he aquí su gran tema que ha venido explorando con su perfeccionado método del Ufo Art: la conducta de los hombres y las mujeres está permeada por un poder oculto al que sólo se le puede seguir la huella a través de los sueños, pero que nunca se le alcanzará. A riesgo de ello, Alonso está dispuesto a seguir siendo nuestro médium, está dispuesto a explotar sus sueños, revelarlos. A cambio, aquí en la vigilia, nos dejará siempre una obra onírica capaz de seguir atrayéndonos al misterio de las cosas para las cuales aún no tenemos las facultades que quisiéramos.
Marco Díaz Primavera de 2007 Mérida, Yucatán
|
|