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Estéticamente indisoluble
Joan Duran habla de Landings 4, por inaugurarse en Costa Rica
Óscar Hidalgo
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Estamos a las puertas del aterrizaje, en San José, Costa Rica, de una variada y selectiva enseñanza  integracionista en el orden de las artes porque se apresta a venir landings 4, con una estación en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo MADC. Esta originalísima muestra cultural del Caribe y Mesoamérica –originada en Belice– ha ido ampliando su radio, y va por su cuarta edición. A mediados del año pasado, el Centro Cultural León, de República Dominicana, había sido la última parada en el itinerario de la exhibición cuando empezamos esta conversación electrónica de varias semanas con el curador Joan Duran (sin tilde en la “a”, pues él se mantiene fiel a sus primeros orígenes en Barcelona), y en la que nuestro interlocutor se movió por Europa, México y Centroamérica.

landings 4 ya está abarcando a una comunidad humana que no se constriñe a las fronteras estatales de éste o de otro país, pero  ¿hasta dónde puede ser artificial incluir en una sola muestra a Centroamérica e ir sumando desde las Antillas Holandesas hasta México, o es que para ustedes ya existe, de hecho, una realidad humana del Caribe y Mesoamérica?

landings nace como rebote de una manera de ver la vida. De pura carambola, algunos artistas de Belice –tan pocos que debería casi utilizar el singular– y yo, coincidíamos en que, en el momento histórico-calendárico actual, era un anacronismo colosal seguir con nuestra historia –por exitosa que fuera– de ir paseando por ciudades de medio mundo nuestro ZERO new belizean art, la primera muestra de arte realizada por artistas de Belice. No tardamos mucho en darnos cuenta que nosotros estábamos hechos de madera para abrir brecha, no para manejar en autopista de peaje. ¿Por qué? Jamás me lo he planteado ni lo voy a hacer hoy. Uno es así por inclinación. Filosofar y profundizar sobre esta actitud visceral recae en otros. Mi trabajo, en particular, y junto con los que vamos formando poco a poco este equipo, es afilar machete, abrir “picados” como decimos en Belice, o sea brechas en este monte que te come y envuelve y te dificulta el caminar, para avanzar. Un picado te lleva a un lugar en particular, que sabes cuál es pero nunca has transitado por esa vía. Suena bucólico y visualmente sí lo es, pero se trata ciento por ciento de una realidad.

—¿A dónde los llevaba este picado desde que lo comenzaron?

—La consecuencia de nuestro punto de partida –o sea, el de dejar de trabajar ensimismados– fue para que los artistas de Belice nos abriéramos a los colegas de las regiones inmediatas. Mirando en un mapa, serían Yucatán, Centroamérica, el Caribe y la diáspora beliceña wherever esté, que también es o debería de entenderse como nuestro alrededor.

—Entonces, buscaron en los alrededores…

—Si el resultado de este proceso natural de nuestra parte se ha convertido en un proyecto que refleja un sinfín de cualidades y características casi utópicas, de un Gran Caribe, de la Mesoamérica a que te refieres… pues, qué bien, y a la vez, estamos materializando un aspecto de la política nacional de Belice que arrastramos desde antes de nuestra Independencia. Fue entonces cuando el party line de nuestro discurso oficial, en todos los foros en que nos quisieran escuchar, era que Belice, al obtener la Independencia, sería un valioso asset para la región ya que éramos una bisagra, un puente entre el Caribe y Centroamérica. Esto era un concepto que funcionaba en la ONU y los No Alineados, o donde fuera, y ni me pregunto si realmente lo somos, como país, a los 25 años de nuestra Independencia. Lo que sí sabemos bien –porque bobos no somos– es que desde el país más chiquito y más olvidado, y con la menor cantidad de artistas y de recursos y de infraestructura –tanto en general, como en concreto a lo que el mundo del arte se refiere–, hemos spearheaded by default este caminar… este movimiento, por si le quieres llamar de alguna manera. Obviamente, landings es a todas luces algo más que una pura buena exposición o colección de varias exposiciones. Y eso lo pienso y te lo digo sin ningún ánimo de chauvinismo, protagonismo, hegemonía y todas estas horribles palabras que parecen discurso de 1 de mayo de hace tres décadas.

—El país más nuevo y menos poblado generó un pionero e importante movimiento cultural mesoamericano y caribeño, pero, ¿lo empuja?

—Realmente estamos tirando, como mulas o bueyes, de esta carreta, en la que tantos y brillantísimos jóvenes artistas visuales de la región han subido, y empujan los que pueden o quienes sí realmente comparten, en un gran porcentaje, nuestra manera de ver el mundo y el arte en particular. Y a la vez ha sido capaz de captar, sin necesidad de invitar a una cena, a docenas de jóvenes y no tan jóvenes pensadores, escritores o simplemente gente preocupada por la vida actual, que nos apoyan aunque sea con e-mails, con escritos, o predicando y diseminando lo que les agrada del proyecto.

—¿Quiénes participaron en el último Landings, el que tuvo lugar en República Dominicana, y quiénes vendrán con landings 4 a Costa Rica, por inaugurarse el 8 de marzo?

—Nombres exactos se pueden ver en nuestra página web (www.landingsproject.com). Lo que sí te adelanto es que en L4 aparecerán muchas caras nuevas, gente muy joven en su mayoría. Al hacer un recuento de la lista final de artistas participantes ves que hay una mayoría de mujeres, y eso para nosotros, internamente, no significa mucho; ya sea que sus propuestas resultaron más brillantes que las de sus colegas hombres, o sus obras fueron, además de buenas, más factibles de realizar. Resultó así: sus obras fueron –sin tener ellas idea de lo que yo luego desarrollé en mi cabeza– las piezas idóneas del rompecabezas que es cada landings, donde la suma de las treinta y pico de obras –ya que varios artistas participan con más de una– forman una especie de todo indisoluble. Lograr este concepto es el gol que te da la victoria. En el minuto 92.

—Y así, ¿vienen a Costa Rica?

—Sí, porque en el caso del MADC, al tener cinco salas perfectamente definidas y separadas, aunque comunicadas entre sí… se crean espacios coherentes en sí mismos a la vez que son como vasos comunicantes. El único concepto que recuerdo con agrado de cuando estudié física y química hace 45 años. Y a la vez, la suma de las salas 1+2+3+4+5 hace que la muestra sea algo digerible, como un buen libro, una buena película, un buen partido de futbol, donde viste genialidades de un jugador, paradas espectaculares de un portero, algún que otro error arbitral o de planteamiento técnico, pero al fin tu equipo gana jugando limpio, por su buen entendimiento entre líneas, por su espíritu de equipo por encima del individualismo y, como todo deporte, con ese factor suerte de que una pelota que iba fuera te rebotó en un jugador y se metió a gol. Por cierto, y me estoy riendo, recuerda que en el planeta hay más público que sigue el futbol cada fin de semana que para los museos o que lean Artforum y Flash Art. Y esa idea de que el futbol es el opio del pueblo ya está superada. El futbol entusiasma y motiva, algo nada despreciable en esta vida. Te recuerdo que el planteamiento sencillo de landings es el éxito del proyecto en cuanto a público. Otro asunto es lo increíblemente difícil que resulta encontrar los apoyos institucionales que lo respalden. Pareciera que les pides que te armen para luego acabar con ellos. Pero así es la vida cuando te sales de la autopista. Nunca será tu nuevo viaje –regresamos al picado…– una jornada tan sencilla, tan fácil y tan falsamente placentera como la autobahn.

—Conceptualmente, ¿cómo se ubica, qué corrientes o escuelas de arte vienen en landings 4? ¿Hace usted, como curador, una selección o es algo más bien propio de un grupo cultural relativamente integrado?

—Veamos. Por más que sea yo el motor, cerebrito inicial, el papá y el gurú, como muchos me llaman del proyecto… yo, como Joan, persona que pienso y actúo como artista aun cuando estoy en funciones como diplomático para mi país (con la misión de promover nuestras artes visuales) o esté pastoreando mis seis vacas, no parto de corriente alguna, ni tengo militancia en una línea de pensamiento en particular. Si viviera en Islandia, seguramente me la hubiera pasado toda la vida frente a un geiser, esperando que de repente cesara y ya… ¿quién sabe? Mi trabajo actual, por lo que me preguntas, está en función de que decidí por un sinfín de circunstancias, coincidencias y suerte establecerme en Belice. Hace más de 35 años decidí instalarme lo más lejos posible del mar y de Belize City y escogí Benque Viejo, en las montañas y a la orilla de un río, y ahora en este instante estoy siendo acechado por un pavo que hace un ruido infernal con sus plumas. Un ruido que, si lo escucharas, no habría ni dios que, de no haber tenido un pavo, descifrara de dónde proviene.

—Ciertamente, Belice es minúsculo.

—A partir de mi realidad –como ciudadano de un país mínimamente next to nothing, en cuanto a su involucramiento con las artes visuales desde una perspectiva contemporánea–, cuando crucé la frontera ya como artista saturado y bregado a tope en este mundo, a mis 24 ó 25 años, creo… y después de dar físicamente la vuelta al mundo con ojos y oídos bien abiertos y con la calma de un monje, todo lo que he ido desarrollando en este campo, y antes en el campo de la educación, periodismo o criando abejas, por un decir, siempre he sido motivado únicamente por una necesidad personal… sentirme que estoy reducing the gap entre un mundo real out there y la visión reducida –en muchas áreas, especialmente de la cultura y las artes visuales en particular–, visión que se tenía decades ago, en el país que se convirtió en la base de mi vida. Todo lo demás para mí es lo de menos.

—Entonces, landings no ha sido solamente una sino más bien una serie de muestras que durará ¿hasta cuándo?

landings tiene un fin predeterminado que será para mediados o finales del 2008. Para entonces, quienes nos hayan seguido podrán ver qué tanto hicimos, qué tanto recorrimos. El resultado no será si las últimas exposiciones fueron una requete-maravilla. Habrá que apreciar qué tanto mejoró un buen puñado o un par de docenas de artistas de la región que se sumaron a este viaje a sus veinte y pico de años, los más. Ya ahora se sienten más fuertes, más claros y comprometidos a ser artistas decentes en un milieu como es el del arte contemporáneo, en donde valores como la mismísima decencia, la integridad y el compromiso con su entorno inmediato dejan, en muchos casos, tanto qué desear. Esto como alternativa a tratar de alcanzar a quienes siguen dando vueltas y vueltas, por rápidas que sean y sus bólidos del último modelo, pero siguen en la autobahn que se encontraron a sus pies.

—Retomemos la cuestión del tiempo. Por lo que usted llamaba el momento histórico calendárico actual, ¿qué arte no cae en el anacronismo?, ¿hablamos de una vuelta del arte figurativo o, por el contrario, se acentúan las corrientes del siglo XX?

—No… no… ¿usé esa palabra? ¿anacronismo? Si es que sí, me parece muy bien ubicada si la usé para expresar que a  finales del 2002 no quisimos continuar: ese mini éxtasis de exposiciones de ZERO en ciudades clave en el mundo cercano y asequible a nosotros. Podríamos haber apretado el acelerador y utilizar la misma dinámica para montar ese circo por donde realmente nos propusiéramos. Aquí el anacronismo no aplica al trabajo en sí de los artistas o su manera de realizar sus obras. landings no excluye nada, n-a-d-a que no sean maneras y visiones de ver la vida o a uno mismo. Esto es nada que, en mi forma de pensar y visualizar los proyectos concretos –como es el landings 4 o el x en NY o Washington o La Habana–, considere que en vez de cohesionar, fortalecer el conjunto de obras, su inclusión, por excelente que sea el trabajo del artista, comportaría una dispersión… transformar landings en una exposición más como un resultado de juntar dos docenas de brillantes artistas en vez de tratar –ahí está el trick del asunto– que la suma de x número de obras de tantos artistas sin condicionar en absoluto si su obra está hecha en video, o es un sonido, una ilusión visual o un garabato hecho con la fineza de un Matisse, o si la encarga a un vecino que se la ejecute, sea un scan del momento actual, del presente. Y si hay chispazos de visión a futuro, pues mucho mejor, y que al salir del recinto salgamos con esa satisfacción de cuando salimos de ver una maravilla de película, o un tremendo y apasionante partido de buen futbol –nos persigue eso del futbol ¿no?
–, o cerrar ese libro después de leer a velocidad la última página. Poder encontrar, en la creación ajena, esa fuente de inspiración y motivación para  entender y disfrutar mejor el mundo.

—Si puntualizamos desde Mesoamérica y el Caribe, donde Belice es una bisagra, ¿cuál es la manera de ver la vida de los artistas de landings 4?

—Te paso los e-mails de cada uno y se los preguntas. Estoy seguro que les encantará y, de paso, me ofrezco a hacer proof reading pues sería una fuente de conocimiento excepcional para mí.

El autor de esta entrevista, Oscar Hidalgo, es periodista y politólogo. Escribe en el www.informa-tico.com
Es aficionado a nadar en piscina y aguas abiertas.  ohr52@hotmail.com