En la presentación de Um conto de mar, de Gabriel Quintal y Alejo Mantilla, en unas letras industria cultural el 21 de mayo pasado, el escándalo devino del audio: un pretendido idioma portugués melancólico matizado por percusionistas de dorso desnudo y semblante semioculto. En efecto, los actores meridanos dieron voz y carácter a personajes brasileños costeros.
Grabado en Celestún y Mérida durante tres días, el video narra la historia de un niño marino, nacido del mar y ahogado en él; un niño que vive, según los realizadores amateurs, con la música por dentro.
Grabado en Celestún y Mérida durante tres días, el video narra la historia de un niño marino, nacido del mar y ahogado en él; un niño que vive, según los realizadores amateurs, con la música por dentro.
El guión, de Gabriel Quintal, combinó el sentimentalismo que provocan la marginalidad, la orfandad, el romance, el mar, el alcoholismo y el suicidio… demasiados temas para 15 minutos 47 segundos, pero verdaderamente bien matizados con la banda sonora y, claro, la cámara, en manos de Alejo Mantilla.
El guión, de Gabriel Quintal, combinó el sentimentalismo que provocan la marginalidad, la orfandad, el romance, el mar, el alcoholismo y el suicidio… demasiados temas para 15 minutos 47 segundos, pero verdaderamente bien matizados con la banda sonora y, claro, la cámara, en manos de Alejo Mantilla.
Ambos realizadores, Mantilla y Quintal, comprometidos hasta la médula con ser cineastas, superaron con el éxito del estreno la frustración de las fallas evidentes, como el hecho totalmente inesperado de tener que montar los diálogos sobre las escenas originalmente grabadas –por descuido- sin sonido.
Ambos realizadores, Mantilla y Quintal, comprometidos hasta la médula con ser cineastas, superaron con el éxito del estreno la frustración de las fallas evidentes, como el hecho totalmente inesperado de tener que montar los diálogos sobre las escenas originalmente grabadas –por descuido- sin sonido.
Por suerte, están rodeados de amigos talentosos y entusiastas colaboradores, y el resultado demuestra su honestidad, incluso evidente en el rigor estético, dado que establecieron de antemano que la producción quedaría en tono sepia.
Por suerte, están rodeados de amigos talentosos y entusiastas colaboradores, y el resultado demuestra su honestidad, incluso evidente en el rigor estético, dado que establecieron de antemano que la producción quedaría en tono sepia.
Para Byrt Wammack, profesor de video en la licenciatura en artes visuales de Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY), era indispensable que sus alumnos presentaran el resultado del curso recién concluido en un foro abierto a todo público, y para los alumnos el efecto fue sumamente positivo.
Para Byrt Wammack, profesor de video en la licenciatura en artes visuales de Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY), era indispensable que sus alumnos presentaran el resultado del curso recién concluido en un foro abierto a todo público, y para los alumnos el efecto fue sumamente positivo.
Um conto de mar de Gabriel Quintal y Alejo Mantilla provocó mucha risa, pero aparte, hizo despuntar el surgimiento de la productora Mango Saturno, “proyecto nuevo orientado a la creación productiva, visual y auditiva artística o no, compuesta por jóvenes, adultos y artistas nonatos”.
Um conto de mar de Gabriel Quintal y Alejo Mantilla provocó mucha risa, pero aparte, hizo despuntar el surgimiento de la productora Mango Saturno, “proyecto nuevo orientado a la creación productiva, visual y auditiva artística o no, compuesta por jóvenes, adultos y artistas nonatos”.
Los créditos, a propósito, incluyen al señor Salvador Q. Peniche, padre de Gabriel. La música es original de Luis Arturo Leal “Vanjo”, quien comparte créditos en la actuación con David “Chao” Segura (Joao), Carlos Castilla (Aldo), Andrea Peraza (Yeya), José Eduardo del Torno (Pescador) y Gabriel Quintal (Sergio Carneiro).
Los créditos, a propósito, incluyen al señor Salvador Q. Peniche, padre de Gabriel. La música es original de Luis Arturo Leal “Vanjo”, quien comparte créditos en la actuación con David “Chao” Segura (Joao), Carlos Castilla (Aldo), Andrea Peraza (Yeya), José Eduardo del Torno (Pescador) y Gabriel Quintal (Sergio Carneiro).
Um conto de mar queda para la historia como una de las primeras incursiones arriesgadas entre la productiva generación de video realizadores yucatecos que vieron, simultáneamente con espectadores de todo el mundo, la absolución de cargos a Michael Jackson.
Um conto de mar queda para la historia como una de las primeras incursiones arriesgadas entre la productiva generación de video realizadores yucatecos que vieron, simultáneamente con espectadores de todo el mundo, la absolución de cargos a Michael Jackson. |