Se trata de una palabra atractiva, fácil de pronunciar, y causa impacto en quien la escucha: deleznable. Todo el mundo la entiende pero pocos están seguros de qué significa.
Aunque es un vocablo más o menos común entre personas con cierto dominio del idioma, ha tenido un verdadero auge a partir de la publicación y retransmisión de las cintas magnetofónicas donde fueron grabadas conversaciones entre el gobernador de Puebla, Mario Marín (“mi góber precioso”), y Kamel Nacif, el Rey de la Mezclilla. “Hechos deleznables”, “conducta deleznable”, “personajes deleznables”. Tanto la prensa escrita como los medios electrónicos se dieron vuelo con el término.
La palabra deleznable viene del verbo deleznarse, que —a su vez— viene del latín. Significa deslizarse, resbalarse. Evoca a la serpiente de la historia bíblica, a todo aquello que se arrastra en el lodo. La connotación negativa resulta insoslayable. El ser que es bajo moralmente, se arrastra —muchas veces oculto— para conseguir lo que desea.
Sinónimo de deleznable es despreciable; también significa de poco valor. Es curioso que el diccionario de la Real Academia incluya estas dos acepciones dentro del mismo renglón, porque lo que es “de poco valor” no es necesariamente despreciable. Al contrario: la madera puede ser de poco valor monetario, pero con ella pueden hacerse maravillas; no se trata de una material deleznable. Algo que tiene poco valor moral, sin embargo, puede ser despreciable. Aquí tal vez faltaba agregar el calificativo moral, en contraposición con lo monetario. O quizá habría que definir deleznable como aquello que carece de valor o de valores. Las otras acepciones son físicas: poco durable, inconsistente, de poca resistencia, que se rompe fácilmente, etcétera.
Lo que hicieron Marín y Nacif, según lo que se escucha en las cintas, es a todas luces deleznable, porque evidencia una total falta de valor moral. No es que ellos dos sean de poco valor, sino que tienen un sistema de valores alrevesado: sus intereses económicos prevalecen por encima de todo lo demás: el bienestar de los niños, la ley, el sistema judicial. Vaya: les falla el sentido de la ética.
En las grabaciones el góber deleznable afirma que quien viola la ley se llama delincuente. Tiene toda la razón. Se definió a sí mismo inmejorablemente. Es importante saber el significado de las palabras…
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