 Saúl Juárez, el director del Instituto Nacional de Bellas Artes, tuvo una idea temeraria: crear un Centro de Lectura en la colonia Condesa. No es instituto de investigación ni biblioteca. Tampoco se trata de un centro cultural. Es una casa, muy agradable por cierto, en el número 91 de la calle Nuevo León, donde uno puede ir a leer a gusto, sin que nadie lo moleste desde las 11 hasta las 20 horas.
El Centro no es biblioteca pero ya tiene más de dos mil títulos de literatura mexicana, latinoamericana y universal. En otras palabras, si usted tiene ganas de leer algo bueno, y si dispone de tiempo pero poco dinero, puede dirigirse al Centro de Lectura y leer hasta que lo corran. También se ofrecen, todos los miércoles, charlas que escritores diversos ofrecerán sobre sus propias experiencias como lectores. Otra vez: no se trata de conferencias formales sino de charlas donde los escritores discurrirán libremente sobre sus gustos y disgustos, filias y fobias como lectores. Usted haga cuenta que tiene a Borges enfrente y le habla acerca de los kenningar o la importancia del ajedrez en la psique colectiva de la humanidad. Pero como Borges ya murió, podrá charlar con Hugo Gutiérrez Vega (el 24 y el 31 de mayo) y Felipe Garrido (el 7, 14, 21 y 28 de junio).
Otra modalidad curiosa que han echado a andar son las Guías de Lectura. Una amplia gama de escritores estarán ofreciendo, a lo largo de mayo y junio, asesorías directas e individuales a quienes asistan al Centro (si las quieren, desde luego). Por ejemplo, si usted tiene ganas de leer, pero no sabe qué, estos guías podrán darle una buena orientación. Tal vez usted quiera leer El código Da Vinci de Dan Brown, y eso no es pecado, pero puede que el asesor le diga que gozará mucho más El nombre de la rosa de Umberto Eco. Y si no le cree, podrá leer ambos y discutirlos luego. Además, se pretende que los lectores, si así lo desean, comenten los libros que han leído para compartir sus ideas con lectores futuros, pero no es obligatorio ni mucho menos. Entre estos guías se encuentran Hernán Lara Zavala, Luis Miguel Aguilar, Ana Clavel, David Martín del Campo, Alberto Chimal, José Gordon, Francisco Prieto, Enzia Verduchi, María Rivera y quien esto firma.
Hay otro detalle, también un poco curioso: hay que pagar. No mucho, pero en fin… Uno puede estar todo el día por 20 pesos. O puede entrar y salir cuantas veces quiera en ese día por esos mismos 20 pesos. O si ya se le hizo a usted costumbre, puede pagar 250 pesos bimestrales. Y todo tiene 50 por ciento de descuento si es usted maestro, estudiante o adulto mayor. Según Silvia Molina, escritora y directora del Centro Nacional de Información y Promoción de la Literatura, no se trata de una cuota de recuperación. Más bien se quiere hacer conscientes a las personas de que todo esto cuesta y de que debemos ser solidarios.
No existe nada como este Centro de Lectura. Acaba de abrir sus puertas. A mí me toca estar a las 12 horas el 1°, 8, 15 y 22 de junio. Ojalá que se deje usted caer. Le va a gustar.
(Para mayores informes, vea http://www.literaturainba.com/cnipl/presenta_casa.htm).
|