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Caravana aeronáutica (y II)
Continuación de una crónica inconclusa... El fin vendrá en 2009.
Yasser Musa
http://www.unasletras.com/v2/../data/551.anaa.jpg
Mérida, 28 de diciembre de 2007. Esta es la segunda y última parte del texto de Yasser Musa sobre las diferentes sedes de landings hasta el momento. Originalmente escrito en inglés, el ensayo aparece en el catálogo alusivo. Esta versión circula como primicia en unasletras. La traducción estuvo a cargo de Gerardo Alejos Victoria.

Santiago de los Caballeros, República Dominicana

Julio de 2006

Unaciudad construida sobre una isla, punto crítico de la política globalde finales del siglo XIV. Hoy, los restos de un lenguaje, fragmentos deartefactos y un nuevo desorden global vibran mezclando lo colonial conla dura industria, las colinas con el mar, la mega riqueza con la másobscena pobreza. Santiago se yergue límpidamente, los caminos se curvany las peluquerías cantan reggaetón.
 
landings tres serealizó en el Centro León, un complejo moderno y elegante. Nuestro espacio: sin cuartos, sin divisiones, sólo un amplio cajón negro en elque vaciaríamos nuestro ruido, nuestros gritos, nuestros secretos –la sede para la experimentación artística en la región. El gris de laportada del catálogo de  esta edición de marcó la pauta para elcontraste cultural. En el Caribe, la mayoría de la gente se conformacon celebrar la cornucopia de colores que asemejan una tarjeta postal;haber presentado landings tres en una caja negra inmediatamente fue el contrapunto al estereotipo de los colores del arcoiris.
 
Con una ciudad hirviendo afuera, llena de cigarros, cerveza, turistas, festivales, pláticas sobre béisbol y casinos, el espacio negro se convirtió en la visión landings del Caribe, una espiritualidad posmoderna –la simplificación de los pensamientos, la búsqueda de un nuevo lenguaje y la exploración de la emoción.
 
En una conferencia de prensa previa a la apertura, 12 artistas y el curador se sentaron en el escenario de un hermoso auditorio con traducción simultánea tipo la ONU, agua helada y un salón abarrotado de intendentes, académicos, artistas y vendedores de puros. Quedó expuesta la imperfección de landings. Nos hicieron preguntas como si fuéramos el pináculo del arte caribeño, como si fuéramos el nuevo Dorado del status quo. En cambio, tuvimos que explicar que usábamos un sistema improvisado de valores y que éramos una caravana aeronáutica cruzando la región.

Esta dualidad, mediante la cual algunos proyectos regionales se esconden bajo un paraguas frente a la mafia global del arte, escandaliza. La gente siempre quiere saber: ¿cuál es la agenda oculta en el proceso de landings?¿Quién está detrás de esta compleja travesía? Pero cuando nos ven tratando de conseguir dólares para transportar las piezas, sin currículum, sorteando toda clase de dificultades para presentarnos siquiera en nuestros propios países, entonces nos adoptan como hermanos. En el creole de Belize hay una palabra para este fenómeno: Baffu.

San José de Costa Rica
Febrero de 2007

San José es una ciudad cansada de ver arte regional e internacional. Desde mediados de los 90’s es el centro de esta zona geográfica por sus galerías, sus espacios de exposición, su enorme y moderno museo y un notable aumento de producciones escénicas.
  
Hay todo un Golfo de diferencia entre San José y Conkal. Las calles de San José están llenas de turistas que vienen por los eco-paquetes. Conkal únicamente recibe a los turistas que pierden el rumbo camino a Chichén. Eso nos queda claro. Sabemos que la audiencia de San José está educada en la sofisticada tradición de inauguraciones en galerías, presentaciones de DJ’s de hip hop y happenings en museos, mientras que la gente de Conkal aún vive en la soledad de García Márquez.

El lenguaje del graffiti se asoma impune en cada calle con las siluetas en esténcil de Arias, el Che, bin Laden y Bush; un monográfico éxtasis warholiano.

La antigua fábrica de licor ahora conocida como Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) se localiza en una colina en medio del Valle de San José. La ciudad transita entre el ruido caótico de los frenos de los autobuses, taxis acelerados y mujeres de todas las edades con los pechos completamente expuestos a la brisa fresca.

Así como en los folletos de Belize en el mercado global, San José da la impresión de encontrarse en un entorno completamente falso: defiende el ecoturismo pero es una ciudad plagada de prostitución infantil y casinos.

Washington, DC, EEUU
Julio de 2007

Quedándole apenas unas semanas de vida al Watergate Hotel, sólo queda regocijarse por ser parte de ese momento histórico. Duran hizo lo necesario para que varios artistas se hospedaran en este histórico hotel, situado entre la avenida Virginia y el Río Potomac, a unas cuadras del Art Museum of the Americas y el Washington Mall.

Por supuesto, Duran reservó para sí el cuarto de Forrest Gump, donde Tom Hanks vio por la ventana del octavo piso la “oficina del Partido Demócrata”. Forrest cree que descubre a unas personas buscando cajas de fusibles y decide pasar el reporte a la recepción.

Dick Cheney pasa diario por aquí a toda velocidad rumbo a su oficina, con una caravana de motocicletas de policía, patrullas, suburbans negras y una ambulancia. En cambio, su jefe, George W. Bush, llega con mayor rapidez a la avenida Pennsylvania a través de un helicóptero con un reconocible sonido de latidos de corazón, un Sikorsky VH-3 Sea Kings conocido como Marine One.
 
landings 5 se inauguró justo un día después del 4 de julio. El museo estaba en el centro de la celebración. La basura de los espectaculares fuegos artificiales cayó directamente en la piscina de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que estaba vacía porque la OEA se rehúsa a llenarla con agua de la llave. Irónicamente, bastó una llovizna para llenarla lo suficiente y que pudiera flotar, por unos segundos, la instalación placebo de Adán, un juego de objetos marinos en forma de minas. Una estatua de Abraham Lincoln posaba para los turistas japoneses; los estadounidenses se sentaron cerca de la piscina ubicada en dirección al monumento a Washington, y mientras el cielo explotaba con color y sonido. La pirotécnica masturbación anual del imperio.

El centro de la ciudad es todo un símbolo de poder. La arquitectura denota autoridad. En los límites de la ciudad, entre Baltimore y los suburbios, predominan la muerte y el caos. La burocracia imperial está cimentada en la cultura, y los negros son mantenidos como “frutas extrañas” a través de una urbanización racista y descontrolada.

Enfrente del Art Museum of the Americas hay una gran estatua de Bolívar. La mañana de la inauguración, un sofisticado y ostentoso grupo de venezolanos celebró un pequeño mitin junto a los cascos del caballo de Simón. La nueva revolución bolivariana está lejos de este cuadro de hombres vestidos como generales y mujeres en ajustados trajes negros.

La Habana, Cuba
Noviembre de 2007

Poesía en movimiento. Manuel me sube a su coche polaco; vamos apretados, con nuestros traseros a diez centímetros del pavimento, tratando de encontrar quitaesmalte de uñas. Primero fuimos a seis tiendas diferentes, sin éxito. Luego a casa de su novia, detrás de La Habana Vieja, tampoco. Después a casa de su suegra por el malecón, nada. Finalmente a la casa colonial de su madre; ella tenía un resto en una botellita. Envolvimos la botella en un paño y la tomé ente mis manos como el Manto Sagrado de Turín hasta regresar a la bahía de La Habana, donde se presentaba la IX Bienal. Necesitábamos el quitaesmalte de uñas para las bolas rojas y azules de Santiago Cal. La excursión me recordó el doloroso paraíso que es La Habana.

Como en cada ciudad, los habitantes de La Habana están desesperados. Se aferran a los autobuses sosteniéndose a la manija de la revolución en un sudoroso suspenso de lycra. La Habana es una canción de Leonard Cohen: oscura y sentimental, de alma profunda.

landings 6 + 7 implican un regreso a casa en cierta forma. En 2001 Duran llevó un rebelde grupo de jóvenes artistas beliceños a Casa de las Américas, todos hablando un inglés mezclado con creole y sin haber expuesto su obra fuera de la frontera beliceña. Ahora regresamos como una pandilla de la región centroamericana y caribeña que trata de romper con la vieja concepción de lo que significa nuestro arte, tratando de enfatizar un “hogar sin dirección”.

Todavía nos pesan las duras secuelas de la desolación, los nostálgicos paisajes de la falta de conectividad. Nos apuramos para medir las cosas en términos de tarjetas postales hechas por los “otros”, aquellos que viajan con descuento para experimentar nuestro decadente “exotismo”.

Posdata de La Habana

16 de noviembre, 10 a.m. CNN Habana pasó al menos treinta minutos instalando su equipo al fondo de la sala de prensa de Casa de las Américas. A Joan Duran le llevó una hora con 10 minutos responder la primera pregunta. “La magia de no saber”. Se acabó la cinta de la cámara de CNN. Afuera, el viento soplaba blancas y enormes olas sobre las negras banderas con estrellas blancas que tapan las leyendas electrónicas imperiales. El enviado de los EEUU, vestido con elegante chaqueta caqui y corbata, contrastaba con el frustrado camarógrafo al que se le había terminado la cinta. Nuestros anfitriones cubanos servían café espeso en tacitas blancas. Esa mañana nos detuvimos a conversar admirando el amplio mar Caribe; hacia el norte, un medallista de natación en los Juegos Panamericanos que se convirtió en promotor cultural nos compartía su júbilo. Antes de las 7 p.m., la multitud salió a las calles; La Habana florecía juventud: el dulce aroma de una generación en transición, anticipándose el arte, encerrada como ganado. Hacía frío en La Habana. Tu-Kola sabe igual que la Coca Cola, porque así lo creo.

Estoy convencido de que landings fue necesario porque nuestros espacios para el arte ya sea en Mérida, Tegucigalpa o Port-au-Prince, son tan restringidos, rígidos y anticuados que fuimos forzados a salir de nuestras fronteras en una celebración de hermandad. Aunque la hermandad dure poco en términos temporales, ¿podríamos acaso calificar o cuantificar las 10 acciones llamadas landings? “¡No! Pero me gusta su espíritu”.