 México, D.F. 6 de septiembre de 2007. Actualmente, uno de los sellos editoriales —nuevos e independientes— con mayor difusión en México es Tumbona Ediciones, creado en 2005 por una pareja de escritores: Vivian Abenshushan y Luigi Amara. Su primera publicación resultó todo un éxito: Manual de estilo del arte contemporáneo de Pablo Helguera, a la venta en las Gandhi y las librerías del Fondo de Cultura Económica en la Ciudad de México, y a través de la cadena Educal en todo el país, e igualmente asequible —como el resto de sus libros— a través de lo que llaman “distribución alternativa”, tarea que llevan a cabo personalmente para tener presencia en cafés, museos, tiendas de diseño, etcétera.
Con este Manual, diseñado por Christian Cañibe, también diseñador de la imagen corporativa y de todas las colecciones de la editorial, se dieron a conocer en el mercado del libro, “caracterizado por sus tendencias monopólicas y corporativas”. El contenido, cien por ciento original en cuanto al tema y la presentación, fue la punta de lanza del proyecto que, desde sus inicios, han manejado como una especie de cooperativa, cuyas ganancias reinvierten continuamente en las siguientes publicaciones.
Como buenos novatos, se sorprendieron al ver que reeditarían una y otra vez sus primeros títulos, lo cuentan satisfechos. Ahora, con un poco más de experiencia, han logrado estabilizarse y plantear a largo plazo colecciones nuevas perfectamente armadas con autores nacionales y extranjeros.
Entrevistados en la mesa del comedor de Vivian y Luigi, que es a la vez la mesa de juntas del Consejo Editorial, y donde se escuchan por ahí las voces de un niño pequeño, los editores se enorgullecen de contar que un viaje a Argentina los estimuló a crear este sello que se caracteriza por “cierta irreverencia y un perfil crítico muy claro y contundente”.
Ese niño que juega en la habitación estaba en el vientre de Vivian cuando dieron a conocer el primer libro el año pasado.
—¿Por qué se hicieron editores?
—La verdad, fue una locura, responde Vivian. Lo que pasa —explica— es que quisimos hacer libros que en México no se encuentran en ninguna librería, pues este país se ha convertido en un desierto cultural, y en Argentina, en cambio, aun siendo un país con menos dinero, el panorama es completamente distinto. Allá hay muchas editoriales, grandes y chiquitas, y cuando fuimos nos trajimos un buen de libros, y ya luego decidimos hacerlos aquí. Ese viaje fue clave.
—Una vez que consiguieron entrar en el circuito de librerías, ¿qué se propusieron después?
—Nuestras colecciones responden a los géneros que las editoriales grandes han dejado de lado: Cuento, aforismo (como género crítico), ensayo visual y ensayo textual.
Sobre la mesa están los títulos publicados hasta ahora; hay una unidad de diseño en todos ellos, incluso en los libritos que llaman “cine de dedo” o “cine portátil”, en cuyos interiores aparece una figura en el extremo derecho, la cual es accionada con el movimiento rápido de las páginas con el dedo. Esta colección llamada “Permanencia voluntaria” está a cargo de un cineasta inglés que vive en México: Jonathan Farr. A la fecha han aparecido dos títulos y están por salir dos más. Cada ejemplar cuesta $50 pesos y se han vendido muy bien.
Por la originalidad de cada publicación, da la impresión de que Tumbona Ediciones crea libros arte objeto. Vivian reconoce que en cierta manera es así.
Mi visita a la editorial coincide con una junta de trabajo. Llegan a la casa Christian, el diseñador, Pablo Duarte y Julián Ettiene. El tema de la reunión es la nueva colección: Versus, cuya maqueta de la primera portada pude ver.
El concepto básico está inspirado en los carteles del box. Es decir, se da énfasis especial a la tipografía, prácticamente idéntica a la que hemos visto a lo largo de los años en esta clase de publicidad.
Creada a contrapelo de los usos y costumbres del medio editorial, Versus se enfocará a la publicación de ensayos en contra de la alegría de vivir, por ejemplo. O bien, en contra del amor, e incluso ¡en contra de los poetas! En otras palabras, se trata de escribir y crear una corriente de pensamiento nueva “contra los mitos que nos dieron patria”, dicho en tono completamente irónico.
El autor del primer libro es Phillip Lopate de Nueva York.
Tan estaban en junta de trabajo que de pronto se armó una discusión sobre el precio de cada libro. No se ponían de acuerdo en si el costo será equivalente a uno o dos “six”. Ya veremos cuando aparezcan. Por ahora sabemos que son textos breves que no exceden las 64 páginas en formato de bolsillo.
Por último, recibo un par de libros para unasletras: uno de ellos reseñado en la columna de hoy de Christian Nuñez, bajo el título La famosa bilis negra. Entre broma y broma, obsequios y una dedicatoria de parte de Vivian en un libro suyo recién publicado (por otra editorial), corría riesgo de perder el avión, así que salí de la casa de Tumbona sin tomar fotografías; es más, ni café.
|