 Mérida, 19 de noviembre de 2007. El sábado se llevó a cabo la Feria del Libro Usado en el Centro Cultural José Martí, localizado en el Parque de las Américas, evento organizado por la Dirección de Cultura del Ayuntamiento para celebrar el Día Internacional del Libro.
Deibdo a la experiencia del año pasado, decidí llegar lo más temprano posible, y a las 5:10 (la cita era a las 5) me encontraba ya escudriñando las mesas en busca de algún tesoro. La concurrencia era todavía pequeña, para mi fortuna; aumentó con el paso del tiempo, así como las mesas de los vendedores, que llegaron a ser ocho.
Había muchos libros de texto y novelas románticas de esas que tienen a un galán y a una damisela haciendo quién-sabe-qué en la portada. Pero eso es sólo parte del encanto, la emoción aumenta cuando encuentras algo que nadie más vio o el libro que siempre quisiste; además, a un precio muy bajo: entre los 5, 10 y 20 pesos, o hasta gratis porque la Biblioteca José Martí regaló los libros descatalagados de su acervo debido a que no estaban en perfectas condiciones, aunque lógicamente muy bien conservados. Esta era la mesa más emocionante. Autores, temas, géneros no dejaban de circular… Cajas y cajas se vaciaron poco a poco. Era importante tener una estrategia y estar muy pendiente. ¿Algunos de mis hallazgos? “Memorias de un amante sarnoso” de Groucho Marx, “Diálogos Dramatúrgicos México-Argentina” antologado por Felipe Galván, “Criaturas del aire” de Fernando Savater, “Demián”, de Herman Hesse, y hasta “Cita con Rama”, del escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke. Todos los géneros, todos los gustos.
Hasta en las mesas donde había que pagar eran verdaderas minas de oportunidades. Conseguí un “ABC del Periodismo” a 5 pesos, y mi acompañante compró una antología de literatura gringa de más de 500 páginas, en pasta dura, con imágenes a color, a 10 pesos (¡DIEZ PE-SOS!). Un poco más caros, a 20 pesos cada uno, unos libritos editados por el Fondo de Cultura Económica. Yo compré “El libro de la imaginación” que reúne fragmentos de varios escritores, catalogados por temas.
Sin darme cuenta, enfrascada en mi búsqueda y disfrutar los resultados de mi táctica, pasé hora y media comprando libros, y así como yo, seguramente muchas personas se hicieron de material de lectura con poco dinero, lo cual habla muy bien de esta iniciativa del Ayuntamiento, sin olvidar que este 2007 la Feria cumple cinco ediciones anuales.
Vi a algunas mujeres que buscaban con quién intercambiar libros (se publicó que se podría intercambiar, pero en muy pocos puestos se mostraban interesados); también me llamó la atención una niña que comentaba con un señor mayor sus adquisiciones y le proponía, muy emocionada, un intercambio: Tú tienes algo que yo quiero, yo tengo algo que tú quieres. También observé muy divertida a una niña pequeña con su madre. La niña quería un libro y se dejaba llevar por los colores de las portadas. Suplicaba por uno rosa.
No sólo yo acabé muy satisfecha. Mi acompañante ruega que presuma también sus otras adquisiciones: “El corazón del Hombre” de Erich Fromm y “La medusa y el caracol” de Lewis Thomas, ambos del Fondo de Cultura Económica. También “El colapso del Universo”, libro de divulgación científica de Isaac Asimov, así como “El arte de la novela” de Milan Kundera. Pero los más presumibles son los que fueron gratis: “El doctor y los demonios” de Dylan Thomas, y “Los crímenes del amor” del Marqués de Sade.
Mis brazos se llenaban de más y más libros. Un vendedor muy amable que atendía uno de los puestos me regaló una bolsa de súper para ponerlos. Resultó insuficiente, pero decidí que ya tenía lo que buscaba y fui a guardar al auto mi compra para caminar un rato por el parque. Y es que el Parque de las Américas es uno de mis lugares favoritos de la ciudad, siempre lleno de vida. Antes de irnos, no pudimos resistir dar un último paseo por la Feria, sólo por si acaso…
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