 Mérida, 2 de abril de 2008. El sábado pasado en la galería La luz se dio a conocer el poemario oyes el tono del sol, de la poeta y artista visual chilena Nancy Mayanz, publicado bajo el sello unas letras industria editorial.
Eugenia Montalván Colón, editora del libro, propuso una entrevista abierta que ella realizó micrófono en mano, en lugar del formato tradicional de presentación.
La autora habló sobre cómo produjo el libro, la serie de imágenes de la cual tomó una pieza para la portada y, entre otras cosas, compartió anécdotas sobre su vida en Chile y narró, inclusive, cómo se adaptó al régimen de Pinochet.
oyes el tono del sol sigue a Las muchachas de Biarritz,su primer poemario escrito en forma de diario/álbum fotográfico, y que recibió el premio de Edición del Gobierno Regional de Valparaíso en elaño 2002. Por cierto, éste va a presentarse también en Mérida estepróximo viernes 4 a las 12:30 en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán.
En su reciente entrega, Mayanz exprime la materia de la que está hecho el lenguaje, hace más énfasis en las palabras que en las emociones. Su método es de “afuera hacia dentro”, nunca al revés. Esto significa quetoma del entorno los elementos que la llevan a escribir, a la inversade los poetas que ahondan en el sentimiento.
En ella, la apuesta por el vacío lingüístico es evidente.
oyes el tono del sol abre con:
algún día alguien aprenderá a leer las lágrimas
y concluye con un poema que ya se puede definir como el “ multicitado”:
ya verá el poema escrito las cosas que le di
Los 99 poemas de este libro, de acuerdo a su autora, son arrítmicos, carecen de rima y cadencia, y por eso a la hora de leerlos causan extrañeza, ante todo por su brevedad y condensación.
Los versos de Nancy Mayanz responden a un proceso “desordenado”. Explica que depende de un cuaderno/confidente en el que lo mismo dibuja, casi de manera obsesiva, como hace anotaciones; luego corrige, depura y le da forma a ese aparente caos de trazos y líneas que son su materia prima.
todo en trozos de papel perdida de escritura nada está donde lo deja nunca
Entre sus influencias, Mayanz citó una frase del escritor Yvo Andric:“ La vida es una larga enfermedad que empieza con el nacimiento y termina con la muerte.” Por otro lado, dijo que su obra no se inscribe dentro de alguna corriente literaria en particular, si bien una persona del público comentó que encuentra en ella un toque de surrealismo, ante lo cual ella asintió, quizá halagada, quizá incrédula...
De la ilustración de la portada, en blanco y negro, autorretrato de la autora con la boca abierta, exhibiendo los dientes, como si gritara, Nancy dijo que ésta es parte de una serie de fotocopias que hizo de su cara cuando, por razones de trabajo, tuvo a su disposición esta máquina.
Rigoberta Menchú, recientemente de visita en Mérida (invitada por el Gobierno del Estado) y a quien Nancy retrató con crayón en su conferencia, los nuevos pecados que acaba de dar a conocer el Vaticano, la generosidad de la familia que la hospedó aquí, el ambiente propicio que encontró en Yucatán para desarrollar su obra a lo largo de este mes y el consecuente feliz regreso a Chile con un libro, grabados y esculturas, fueron parte de los temas que animaron la noche, memorable también por el gusto de un buen vino chileno cortesía de la importadora COVI.
La firma de libros fue breve y, sin embargo, todo mundo habló de poesía hasta que llegó la hora de apagar la luz.
oyes el tono del sol en Mérida está a la venta en Galería La Luz (Calle 60 entre 45 y 47) y Amate Books (Calle 60 x 51). Su costo es de $80.00 En breve se podrá adquirir también en Chile.
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