 Mérida,
2 de julio de 2008. El lunes pasado por la noche, se presentó el noveno
número de la revista literaria de la Universidad de Nuevo México, Arenas Blancas,
en la biblioteca estatal Manuel Cepeda Peraza de esta ciudad. El evento
se realizó gracias a la colaboración entre el Instituto de Cultura de
Yucatán y la Red Literaria del Sureste. La mesa de presentación estuvo
conformada por los escritores Manuel Tejada y Manuel Iris, Tomás Ramos,
coeditor, y el antropólogo Carlos Bojórquez Urzaiz. En el
texto preparado para la ocasión, Manuel Tejada disertó acerca de la
importancia de la crítica, y mencionó los esfuerzos de Octavio Paz y el
grupo Vuelta en este rubro, labor similar a la emprendida por la
revista Andanzas y tripulaciones,
de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de
Yucatán (UADY), que no sólo publicó textos literarios y de crítica,
sino también de investigación. “Una nación sin crítica es una nación
ciega”, dijo, citando a Octavio Paz. El antecedente de Andanzas y tripulaciones, en la que colaboró Tomás Ramos, marca la pauta para entender su forma de trabajar en este proyecto.
Arenas Blancas es una publicación editada por la Universidad de Nuevo México. Este número, el de la temporada de verano, incluye trabajos de escritores vinculados a las letras yucatecas: de José Díaz Cervera, quien recientemente recibió el premio nacional de poesía Efraín Huerta, se incluyen diez poemas de De amor y piedras; hay un bosquejo teatral de Ivy May (Dentro del ángel y la alcantarilla), análisis literarios de Denis Pech Dzib (Borges y Buenos Aires: ultraísmo sin compromiso o compromiso sin ultraísmo) y Carlos Bojórquez Urzaiz (Lecturas de José Martí con la luz californiana), y Tomás Ramos reseña Mapmaker´s Diary, poemario de la cubana Carlota Caulfied, publicado recientemente en edición bilingüe. Entre otros textos, también se incluye una entrevista a Iván Schulman, profesor especializado en la obra de José Martí, a cargo de Saulo Antonio Fernández Núñez.
Una de las mayores dificultades que enfrentó el coeditor, en opinión de Manuel Tejada, fue la de concebir la unidad a partir de textos disímiles. Sin embargo, “Arenas Blancas cuenta con el respaldo de un consejo editorial eficiente, y el trabajo colectivo fue realizado con inteligencia y equidad.”
Manuel Iris, integrante del consejo editorial, dijo que Arenas Blancas es una “revista de fronteras que solamente sabe unir”, y dijo que está hecha por estudiantes y para estudiantes, tratando a los maestros como iguales.
En su intervención, Carlos Bojórquez Urzaiz celebró la presencia de autores yucatecos en la revista, para él un hecho notable, y también habló de la importancia de la crítica. Destacó que resulta curioso que una parte substancial de la literatura de la región provenga de dos instituciones que ofrecen estudios en letras hispanoamericanas, la Universidad Modelo y la Universidad Autónoma de Yucatán. “Esta nueva visión de la literatura (que se apoya en la crítica) está reverdeciendo el aroma de las letras yucatecas”, dijo.
Por otro lado, explicó al público que la edición de Arenas Blancas fue abordada como una especie de escuela, de laboratorio, “con autores de nuestra comunidad, algunos con obra consumada y otros con obra incipiente”, y la calificó de una publicación envidiablemente bien editada. “Ojalá tuviéramos una así en el estado.”
Tomás Ramos comentó que Arenas Blancas representa el esfuerzo de los estudiantes de la Universidad de Nuevo México, y enfatizó la presencia de personalidades literarias importantes, como los escritores arriba mencionados y otros colaboradores: el profesor Jesús J. Barquet, el Dr. Manuel Murrieta y la poetisa Carlota Caulfied, por citar algunos.
El coeditor leyó la introducción de la revista firmado por el consejo editorial, La condición de la esperanza, donde se dice: “Oficio terrible ser arenas del desierto. Por esto, para que nuestra revista siga teniendo la condición del mar, o de la arena, tiene que mantener esa capacidad de renovarse al paso de nuevas y vigorosas generaciones por sus enormes páginas.”
Posteriormente, se entregó un par de ejemplares al director de la biblioteca Cepeda Peraza, Luis Solís, así como a los representantes de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la UADY y de la Universidad Modelo.
A continuación, José Díaz Cervera leyó tres poemas de la serie De amor y piedras. El último se transcribe a continuación:
Lobo y espejo, vengan mis sánscritos delirios a explicar: venga el alba, vengan el agua y el azogue, los coleópteros de voz entrecortada y los alacranes con pandero: ella pidió mi mano para quemarla, para morderla, para darle mis dedos a la lluvia, para ponerla en cruz bajo su voz;
ella pidió mis ojos para que fueran novios de sus uñas y mis palabras para que fueran novias de sus ojos.
Vengan los ojos y las uñas, vengan, pues, los colmillos y la ausencia.
Me persigue el veneno, me persigue el veneno.
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