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Armar el ciberespacio
Cálamo Editorial, un año de actividad virtual
María José Evia Herrero (Fotos: José Riaño)
http://www.unasletras.com/v2/../data/467.jos.jpg
Guadalajara, Jal. /Mérida, Yuc., 7 de agosto de 2007. La sociedad actual se distingue por el uso y dependencia de los medios electrónicos. Si alguien lo duda, hay que ver la obsesión de la gente por checar la bandeja de entrada de su e-mail…

Esta nueva realidad de conexión permanente a la computadora ha creado enlaces antes impensables, y no me refiero precisamente a los amorosos, sino a blogs de arte, revistas, museos, y editoriales on-line, entre otras cosas.


Como internauta activa que soy, caí de pronto en  www.elcalamo.com, medio que este agosto cumple su primer año de existencia, oportunidad que me animó a contactar a su editor, José Antonio Castillo Riaño, quien desde su estudio en Guadalajara aceptó conectarse un rato al ciberespacio en calidad de entrevistado.

–¿Qué significa para ti el aniversario de la página?


–En términos reales absolutamente nada. Para ser sincero es tan sólo un pretexto para decir aquí está; sigue trabajando con el objetivo principal de mantener una editorial que ya no imprime ni una sola hoja, pero que apuesta por la difusión de la literatura en español y sus autores.

–¿Bajo qué criterios eliges a los artistas visuales y a los escritores que publicas?


–No existe un criterio definido tácitamente. La inclusión de textos varía de procedencia. Algunos de ellos los consigo como revista coleccionable en puesto de periódicos, donde uno se anota en lista de espera y pedido. Claro, éstos corresponden a aquellos autores que he leído y de pronto se vuelven imprescindibles.


Otros llegan como las hojas de los árboles, y unos más son de aquellos autores que ni ellos mismos sabían que estaban ahí para decir algo. Si algo existe como criterio de selección sería eso, que esté bien escrito y que realmente haya propuesta y contenido; la trayectoria y el currículo pasa a segundo término.


–¿Cuál ha sido el proyecto más difícil, cuál el más importante o significativo para ti?


–¿Difícil? Ninguno, básicamente la editorial surge como el mero gusto de hacer, de mostrar y dar a conocer. En ello no hay ni atisbos de dificultad. El proceso de hacer enriquece de muy variadas formas, desde el gusto de crear el objeto/libro o de tener en las manos un texto que uno considera valioso. Digamos que todo ello es como el proceso de vida y el proyecto mismo: es una decisión asumida.


–¿Cuál es tu objetivo como editor?


–Es muy común que en cualquier medio, llámese literatura, plásticas, escénicas, visuales, todo mundo se conoce, pero nadie sabe qué hace el otro, qué dice, cómo es su cotidiano. Es así como la editorial nace, de la necesidad de difundir el trabajo de escritores que conocíamos y que nadie había leído fuera del entorno, digamos barrial. El objetivo sigue siendo exactamente el mismo que hace nueve años, la única diferencia es que como no es rentable la impresión, se restringió a la publicación electrónica.


–En la página, dices que te parece ocioso hablar de las diferencias entre editar digital o tradicionalmente, pero es una de las primeras preguntas que me vienen a la mente. Háblame acerca de cómo cambia el proceso, sobre todo en las obras visuales.


–Hummmm, mira, es ocioso porque finalmente no se concluye absolutamente nada del medio en que llega la información. No te negaré que adoro el objeto libro, tocarlo, olerlo, verlo y, claro, leerlo. O en el caso de visuales, aplicar de la misma forma los sentidos… aunque pocos autores te dejan lamer el cuadro o video o instalación, pero sería interesante ¿no crees?.


Sin embargo, puedo comentarte que hacerlo de manera electrónica, además de abaratar la publicación, es la forma inmediata de llegar a una cantidad considerable de lectores o espectadores. Al sitio de el cálamo entran un promedio de 350 nuevos usuarios mensualmente, sin considerar los usuarios habituales, de los cuales un buen número son frecuentes. La página es visitada por 35 países en 9 lenguajes interesados en la literatura en español.


Para el caso de las artes visuales, la imagen, el sonido y el espacio se recrean a la perfección en un medio que les es natural. No niego que puede ser incluso hasta divertido estar en el museo e interactuar con la instalación o el video, para los cuadros es como verlos en “vivo”, pero teniéndolos al alcance de tus manos, hasta llegar a ponerlos de tapete de tu computadoa, si quieres.  Es una forma de, digamos, “democratizar” el arte.


En definitiva, de ver el trabajo de Beuys en la maquina a no verla porque jamás llegará a los espacios museísticos de mi rancho, prefiero la versión digital, ¿o no?


–¿Cómo ves el panorama editorial actual? ¿ se están abriendo más espacios?


–No ahondaré mucho en el panorama porque esto ha sido comentado muchísimo, y todos dicen lo mismo: Las independientes no tienen lana y sufren de lo mismo: distribución y baja revolvencia del capital invertido. Las grandes sólo publican lo que vende, y  no necesariamente es de calidad.


Todo esto es cierto, y no veo cómo pueda cambiar, menos en un país donde no se invierte en cultura y donde no se motiva la lectura. Mientras tengamos televisas y aztecas, y gobiernos apáticos, nada cambiará mucho.


Sólo hay iniciativas privadas, y de algunas instituciones universitarias que publican libros como parte de su proyecto de educación. Poquitas cosas son rescatables de la institución gubernamental, por ejemplo: la colección de La Centena (con pésima distribución). En mi rancho sólo la Universidad ha hecho algo presumible; además de la muy conocida Feria Internacional del Libro en Guadalajara y de la cátedra Julio Cortázar o el Festival Internacional de Cine.


–¿Cuáles son las ventajas y desventajas de manejar la página tú sólo?


–No le veo ventajas o desventaja, tan sólo sucede. De hecho, la editorial fue de dos, ahora de uno, pero cuenta con un consejo editorial según el área, a la que se consulta de una forma poco ortodoxa, aunque pensándolo de nuevo creo que todos funcionan así: una reunión con chelas, les platico del contenido para la nueva actualización y ellos opinan desde el plato de botanitas. Por supuesto, como editor hago lo que me da la gana y todos quedamos contentos.


–¿Qué proyectos tienes para el futuro?


–Hay un par de ideas en proceso que requerirán una pequeña inversión y de ello dependerá la velocidad para implementarlos. Básicamente tiene que ver con nuevas tecnologías en la página: podcast, video y poesía visual. La página ya contiene versiones descargables para PDA´s y es un nicho de usuarios que tiene un vínculo más estrecho con la tecnología, claro; requiere una palm y que la sincronicen en su computadora, el mayor porcentaje responde a menores de 30 años los que usan este servicio, el podcast será un poco igual y para el video será más, digamos accesible a todos los rangos de edad y conocimiento de tecnología.


Después de varios clicks, esta entrevista llegará hasta Eugenia, quién a su vez la subirá a unasletras, donde quedará en manos (ojos) de los millones de cibernautas que, potencialmente, podrían disfrutar de la página. Tal vez José Antonio Castillo tiene razón, y el debate de tecnología contra lo tradicional es ya ocioso y obsoleto. Lo que importa es encontrar la forma de compartir más y mejor las preguntas y respuestas que plantea el arte. Encontrar soluciones prácticas, nichos de mercado; en fin, una y mil impresiones, ya sea sobre una superficie de papel o una página en el ciberespacio. Por todo esto, los invito a visitar www.elcalamo.com