 Nuestra cultura, tantas veces amenazada o ignorada, no es otra cosa que nuestra particular forma de vida que se expresa en la manera que tenemos que resolver desde lo físico y mental, hasta las relaciones que mantenemos con la naturaleza, con nosotros mismo, con otras comunidades y con lo que consideramos sagrado.
Atando Cabos es la expresión desinteresada, la palabra y la imagen de todos aquellos que amamos esta tierra, de todos aquellos que tienen algo qué decir acerca de Isla Mujeres, el Caribe y sus culturas. Sus páginas están abiertas para recuperar las opiniones, las historias de vida, las tradiciones, y promover un intercambio vital entre las auténticas expresiones artísticas y culturales del Caribe.
Atando Cabos es un modo de guardar nuestra forma de ser, de ver y de sentir. Es un modo de transmitir el conocimiento de nuestra cultura, una herramienta que ayudará a explorar nuevas posibilidades y facilitará el florecimiento de las futuras generaciones.
Atando Cabos surge de la necesidad de abrir un espacio de expresión donde podamos dejar testimonio de que aquí estuvimos y así fuimos. Pero por encima de todas las cosas Atando Cabos es un sueño. Es el sueño de que, sin exclusiones, en Isla Mujeres comencemos a tejer una amplia red de comunicación que nos permita vislumbrar que la lucha por el pan nuestro de cada día no es ajena a la necesidad de fortalecer el desarrollo, la identidad y nuestra riqueza cultural. Que Isla Mujeres sea tan culta como bella y tan dulce por dentro, como por fuera. Nuestro rumbo es aportar a un futuro más promisorio.
Estamos conscientes que tenemos mucho que aprender, pero sabemos que el rumbo de ese barco es el sueño de todos. El sueño comienza a realizarse. La nave va. El sentimiento es profundo y como José Martí, sólo podemos expresar: ¡Dicha grande!.
Tomado del editorial del primer número de Atando Cabos en Isla Mujeres (septiembre/octubre 2005).
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