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Últimos días de la feria de Dzityá
Tunich, mercado artesanal por excelencia
Henry Roger Pech Sansores / Foto 1 Socorro Chablé
http://www.unasletras.com/v2/../data/119.dzitya.jpg
Mérida, 3 de agosto. Cada mañana, Dzityá se prepara para realizar su jornada histórica con las herramientas de siempre: pico, cincel, martillo, mazo, taladro, esmeriladora, torno y cepillo, entre otros artefactos y maquinaria para elaborar piezas únicas de madera y piedra: objetos artesanales yucatecos muy comunes y, a la vez, apreciados.

Los típicos ceniceros, alhajeros y fruteros de madera en Yucatán provienen de Dzityá, y aquí se crean también originales tallas en piedra de toda clase de temas y tamaños: desde un sencillo portarretratos hasta un monumento o el marco de una puerta.

Sin embargo, muy pocas veces, por no decir nunca, una labor tan exigente es reconocida más allá del simple intercambio comercial, pues en México todavía no se valora, verdaderamente, la labor de los artesanos. Se le sigue considerando, más que nada, como una producción de carácter popular, algo folklórico para vender a los turistas ávidos de recuerdos de las tierras extrañas que visitan; de cualquier forma, esta producción sostiene a las empresas -casi todas de carácter familiar- de los artesanos de piedra y madera de Dzityá, comunidad localizada al norte de la ciudad de Mérida en la carretera a Progreso.

Este año, Secundino Chí Chí y Addán Flores Vivas, presidente y tesorero de la Unión de Artesanos de Dzityá  en Cantera y Madera, respectivamente, ven –con orgullo- que su esfuerzo fructifica en la cuarta edición de la Feria Artesanal “Tunich”, inaugurada el pasado 29 de julio y vigente hasta el  próximo domingo 7 en el centro del pueblo.

Tanto Secundino como Adán se saben continuadores de una tradición que se remonta a la época de los mayas y aunque aceptan que la gente aprecia sus creaciones, igualmente están conscientes de que las consideran piezas raras, es decir, artículos que no son de primera necesidad.

Y en detrimento de las ventas está, precisamente, que las artesanías no son artículos indispensables, e incluso hay temporadas bajas conforme disminuye la afluencia de turismo en el estado.

Por otra parte, para los artesanos resultan insuficientes los apoyos gubernamentales y, en opinión de los entrevistados, sólo los elegidos o gentes cercanas a las autoridades reciben beneficios, tales como invitaciones a participar en ferias de otros estados del país o en el extranjero, aunque tampoco podrían ir todos, asevera Secundino Chí, pues la unión que dirige agrupa 44 talleres de la localidad. Aún así, tanto Secundino como Adán s coinciden en que hace falta más trabajo de promoción.

Una de las propuestas del Ayuntamiento de Mérida que, en conjunto con la Unión organizó “Tunich”,  es donar a la población tres naves que construyó en la plaza principal de la comisaría para que ahí se monte una exhibición permanente a la cual acudan los turistas que lleguen en crucero al Puerto de Progreso, y así ya no tengan que ir de casa en casa, o taller en taller, como hasta ahora.

Con todo, Secundino asegura que los turistas nacionales son los que más compran, mientras que los extranjeros son considerados un medio para abrir mercado a nivel internacional, pues no descartan que posiblemente alguna tienda o importador se interese en determinado artículo.

Siempre a la expectativa, Dzityá está a la espera de clientes y visitantes, sea que vengan por un recuerdo simbólico o a encargar una pieza monumental, así que ahora -con el pretexto de la feria “Tunich”- tenemos el pretexto ideal para apreciar el oficio prodigioso de toda una comunidad.