Un trago
Un trago, un simple y llano trago no le hace daño a nadie. Un trago, uno solo es inofensivo. Tan inofensivo como un libro de poesía cerrado. Te tomas uno, uno solo —bueno, dos. Por la mañana. Esto es muy importante, porque de tarde no sabe lo mismo. Te lo tomas y sales a la calle. Ves entonces el mundo más limpio. El cielo es azul y las nubes fugaces. La gente trabaja, feliz de la vida. Y las mujeres son hermosas. Y no hay miseria. Sólo brillo —por eso no te explicas tus lágrimas.
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