Andanzas eusebianas Azteca Real Para los Mariné
Don Fernando Mariné los fabrica. Son puros hechos a mano, tal como el luthier elabora sus violines. Los fumo cuando tengo todo el tiempo.
Cuando soy cabal señor de mí mismo. Entonces escucho cuartetos, leo poesía, bebo una copa de vino, contemplo a mis amigos embriagarse.
Fumo Azteca Real, y los eruditos se aproximan. Quieren saber qué puro despide ese aroma privilegiado.
Su ceniza es gris perla. Cuando alguna mujer lo fuma, se ve aún más bella. Como si Dios le llevara la mano.
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