Andanzas eusebianas
La noche de Coral
Para Coral, en nuestro décimo aniversario
V
Coral lee de noche.
Coral cocina de noche.
Coral bebe de noche.
Coral se acicala de noche.
De noche, Coral traspasa el umbral de la vida.
De noche, Coral busca los objetos perdidos.
De noche, los ojos de Coral son luminosos.
De noche, Coral es intocable.
De noche, Coral es Coral.
VI
Acaricio a Coral como acaricio la noche.
A la noche es posible darle la forma que uno prefiere:
un cubo, una esfera, un objeto sin forma posible.
Un objeto que sólo existe en la imaginación de quien
se aplica a darle esa forma al objeto.
Un objeto adiestrado en el ejercicio de la pasión
y la mesura.
Como los escultores que de un lado sacan chispas
mientras le dan a la piedra la forma soñada.
Sólo acaricio las partes de Coral que la noche
me permite ver.
Entonces le doy a Coral las formas que me asedian:
la de una pantera, la de un tigre, la de una gata negra.
Vuelco en ella todo el día que vengo cargando.
La hago mía coronado de luz.
Pero no sé ante quién me rindo de veras:
si ante la noche o ante Coral.
Y no porque toque una y esté la otra.
No porque en una habite la otra.
Sino porque sólo de noche podemos tocar lo que amamos.
De día nos conformamos con mirarlo.
VII
Escribo el nombre de Coral en la noche.
Y amanece.
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