Andanzas eusebianas Mi padre
Ayer, cuando crucé la calle descubrí que iba de la mano de mi padre. A mis cincuenta y seis años de vida, aún mi padre me guía. ¿Vendrá del paraíso, vendrá del infierno? Su sombra me protege del sol y con su pie hace a un lado los escollos. Se siente responsable de mí. Él me trajo al mundo, sembró su semilla como un campesino que ama su labor. Sembró su semilla exactamente como lo han venido haciendo cientos de miles de generaciones de hombres. Es hombre, como lo soy yo, como lo fue su padre. Y el padre de su padre. Que a él lo guía en donde esté.
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